Cuando hablamos de campañas políticas, lo primero que se nos viene a la mente son: discursos, afiches y a los candidatos valiéndose de cualquier recurso para acercarse a los ciudadanos en busca del voto. Uno de estos medios es el marketing digital político, quien se ha constituido en una herramienta que permite ampliar el electorado.

Actualmente se estima que 8 de cada 10 personas en América Latina, tienen acceso a internet y que 4 de cada 10 lo utilizan como principal fuente de información, llegando a pasar muchas horas frente a un computador. Entonces, aprovechando este fenómeno, los publicistas políticos han llevado al candidato aún más cerca de su electorado, usando de las redes sociales, blogs y páginas web como puente para llegar a su público objetivo y a su vez conocer sus necesidades de primera fuente.

Y es tanta la importancia, nivel de expectativa e impacto del pensamiento de aquel candidato, que los equipos de campaña destinan recursos y esfuerzos en preparar estrategias que permitan aumentar la intensión de voto de los usuarios de las redes. Desde análisis hasta proselitismo, las opciones del marketing político se multiplican y se diversifican en diferentes sentidos, sin embargo, hay puntos fundamentales para todo aquel actor político que pretenda adentrarse en estos terrenos, pues aunque distinto, el electorado es el mismo que el de las calles.

Es importante mencionar algunos de los puntos clave para lograr el éxito en una campaña o imagen política global con la relevancia que han tomado últimamente las plataformas digitales:

  • Planificación
  • Socialización en redes de la imagen política
  • Estrategia multiplataforma
  • Manejo de crisis
  • Evaluación y aprendizaje

Finalmente, el objetivo es traducir todo esto en votos, y es que el marketing político se reinventa todos los días, y hay que considerar, que solo contando con una buena estrategia y plan de acción, se puede garantizar el éxito.